VOX THOMAS

Cuando veamos un  bajo Vox , lo tenemos que  asociar a Thomas Organ Company, generalmente los bajos Vox son de  los años 60, pero existe bastante historia detrás.

 En los bajos que ponen “Vox Thomas” no es un modelo concreto, sino que normalmente se usa para referirse a instrumentos Vox distribuidos/importados en EE. UU. por Thomas Organ Company. 

 Contexto histórico

Vox era originalmente una compañía británica vinculada a Jennings Musical Instruments (JMI), famosa por sus amplificadores y por instrumentos muy peculiares. En 1964, Thomas Organ Company, de California, llegó a un acuerdo para distribuir Vox en Estados Unidos. A partir de ahí coexistieron instrumentos británicos, italianos y productos específicamente destinados al mercado estadounidense. 

En los bajos de esa época aparecen modelos como

Vox Phantom IV / V210

Vox Mark IV / V224

Vox Symphonic / V207,   Vox Symphonic 

Vox Cougar / V214

Vox Escort / V216

Vox Panther

Vox Wyman Bass, asociado comercialmente a Bill Wyman de The Rolling Stones. 


                                                                                           Vox Wyman



  Foto cedida por el Historiador Juan Antonio Velázquez Vaca


El Phantom IV

Uno de los más interesantes es el Phantom IV, probablemente el bajo Vox vintage que más llama la atención por su aspecto.

Tiene el característico cuerpo geométrico de la familia Phantom y originalmente hubo ejemplares fabricados en Inglaterra. Un Phantom IV de 1965 ,estaban construidos con cuerpo de caoba africana, mástil de arce y diapasón de ébano. 

Además tiene cierta historia rockera: Phil “Fang” Volk, bajista de Paul Revere & the Raiders, utilizó un Phantom IV, aunque posteriormente llegó a modificarlo con un mástil Fender. 



Ejemplo original  fabricado en la fábrica de Vox en el Reino Unido, en color negro no tiene almohadilla en la parte posterior como la versión italiana, su diapasón de palisandro y mastil de arce con acabado natural “flameado”.  

Su pickgard original es más grueso que los modelos posteriores y tiene un borde negro de fábrica, con 2 pastillas  Su número de serie del Reino Unido está estampado en la parte posterior de su clavijero, el logotipo es inusual “Vox Phantom” también parece ser original, 2 perillas de aluminio y 1 perilla selectora.Los vox tenian un estuche rígido en forma de como el cuerpo del bajo en forma de lágrima. 


El Mark IV

El Mark IV es otro especialmente curioso. A diferencia del Phantom, tiene el famoso diseño “teardrop” de Vox.

Hay ejemplares de aproximadamente 1965 fabricados por EKO en Italia para Thomas Organ, lo que es importante porque dos bajos que externamente parecen el mismo Vox pueden tener orígenes de fabricación bastante diferentes. 

De hecho, Vintage Guitar señala que, después de que se abandonara el Spitfire Bass, Phantom IV y Mark IV quedaron como los principales bajos Vox de escala completa ofrecidos en el mercado estadounidense. 







                                                                                Vox Cougar / V214


El VOX Cougar Bass V214 de los años 60 , aunque no llegó a tener la fama de los Fender, Gibson o Hofner, es bastante interesante históricamente y tiene una personalidad sonora muy particular.  

El Cougar es un modelo de bajo semiacústico/hollow-body de escala corta, diseñado por VOX a mediados de los años 60. Su estética está claramente emparentada con el Gibson EB-2/ES-335 y, en cierta medida, con los Hofner de la época. VOX lo catalogó como V214.                     
       




Lo curioso es que VOX no fabricó todos los Cougar. Los primeros fueron construidos en Italia por Crucianelli, y posteriormente la fabricación pasó a EKO. El modelo se mantuvo en catálogo hasta aproximadamente 1969. 

Hay dos grandes familias

V214(C) — fabricado por Crucianelli, principalmente 1964-65.
V214(E) — fabricado por EKO, aproximadamente 1965-69.

Esto es importante porque dos Cougar aparentemente iguales pueden tener diferencias bastante importantes. 
 
Los primeros Cougar son especialmente interesantes.Crucianelli ya fabricaba un bajo denominado 702B Tonemaster, y el Cougar para VOX deriva de ese instrumento. Se hicieron diferentes pequeñas revisiones durante la producción. 

El primer modelo tiene una característica muy reconocible: el golpeador tipo "bat wing", con forma de ala de murciélago.

En los ejemplares posteriores el golpeador cambia a una forma más convencional y también cambia ligeramente la pala. 

Especificaciones aproximadas del Crucianelli

Escala: 29¾"
20 trastes
Mástil atornillado
Perfil tipo C
Diapasón con inlays rectangulares
Alma ajustable
Cejuela de aproximadamente 1⅝"
Cuerpo semiacústico de tapa arqueada
Ancho del cuerpo en el lower bout: aproximadamente 15¾"
Grosor del cuerpo: alrededor de 1½"
Dos pastillas single-coil
Selector de 3 posiciones
Volumen y tono independientes para cada pastilla
Puente ajustable
Cordal metálico
Clavijas abiertas 

 Para ser un instrumento de 1964-65, tenía bastante capacidad de ajuste.

 Las pastillas forman parte de la personalidad del Cougar.

Lleva dos single-coil pasivas, no humbuckers. En los Crucianelli las pastillas tienen cubiertas metálicas cromadas; en los EKO las cubiertas suelen ser de plástico blanco. 


Cada pastilla tiene: Volumen, tono con un selector de tres posiciones: Neck / ambas / bridge , esto permite conseguir una gama bastante amplia para un bajo tan sencillo.

Pastilla del mástil
Es donde aparece el carácter más gordo, redondo y "woody" del instrumento.

Con cuerdas de entorchado plano puede acercarse muchísimo a esa estética de bajo sesentero tipo: thump – thump – thump

No tiene el ataque moderno de un Precision o Jazz Bass.

Pastilla del puente
 El Cougar se vuelve bastante más interesante porque aparece más: ataque ,medios, mas definición y tonalidad de nasalidad mordiente
Es probablemente la posición que más revela que estamos ante un instrumento diferente a un Hofner convencional.

Las dos juntas es probablemente la combinación más úsada.Se puede  conseguir un sonido redondo pero con suficiente definición, especialmente con cuerdas flatwound.


Sonido

El Cougar no intenta sonar como un Precision. Su construcción hueca + escala corta + single-coils produce un sonido bastante particular.

Se le puede describir como: grave redondo + medios leñosos + ataque relativamente suave + cierta resonancia acústica. Tiene algo de:

Hofner
Gibson EB-2
Bajo acústico
Instrumentos de Beat/British Invasion
Pero no es exactamente ninguno de ellos.

Las single-coil pueden producir bastante ruido y hum.La combinación hollow body + single coils destaca precisamente el tono redondeado y "uprighty", aunque con posibilidad de sacar bastante mordiente utilizando la pastilla del puente. 

Defectos

El Cougar no es un bajo vintage perfecto.

Puntos a vigilar

1. Las pastillas son ruidosas
Son single-coil, así que puedes tener: hum / buzz especialmente cerca de determinadas fuentes eléctricas o iluminación.No es necesariamente una avería: forma parte de la tecnología del instrumento. 

2. La afinación puede ser problemática
Algunos propietarios han señalado problemas de estabilidad de afinación y "dead spots". Hay que recordar que estamos hablando de un instrumento de más de 60 años.

3. El puente
El sistema de puente es peculiar y hay que comprobar que esté completo y funcionando correctamente.
En los Crucianelli las cuerdas tienen ajuste individual de longitud/altura, lo que permite hacer una entonación bastante precisa, pero las piezas originales no son precisamente fáciles de encontrar. 


4. El mástil
Tiene alma, lo cual es bueno, pero el mástil atornillado y toda la construcción de aquella época requieren revisar:

trasteo
curvatura
ángulo del mástil
estado del diapasón
estabilidad

Hay que tener cuidado con cualquier Cougar que haya sido sometido a modificaciones irreversibles.


Curiosidades del Bajo Cougar

 El mástil es desmontable ,una de las peculiaridades de los instrumentos VOX de aquella época es que el mástil es desmontable/atornillado.

Eso tiene sentido desde el punto de vista de fabricación y transporte, pero también hace que no debamos pensar en él como si fuera un Gibson ES-335 con mástil encolado.

El Cougar fue concebido desde el principio como un instrumento de producción italiana para VOX, y la construcción refleja bastante bien aquella época de experimentación de la compañía. 


El sonido del bajo es característico con la música de los 60 y 70.


Beat
Garage
British Invasion
Rock psicodélico
Pop
Blues
Soul
Rock'n'roll
Indie
Garage moderno

Y curiosamente puede funcionar muy bien en grabaciones modernas, precisamente porque no suena como el típico Precision/Jazz.

Si se toca  una línea de bajo  con un Cougar con un amplificador valvular, se puede conseguir un sonido de  carácter vintage.

 ¿Quién lo ha utilizado?

No es un bajo asociado a una enorme lista de bajistas famosos como el Precision, pero sí existen músicos que han utilizado Cougars. También hay testimonios de músicos que utilizaron Cougars en los 60 y posteriormente en grabaciones. 

Precio

Aquí hay que separar precio de mercado y valor histórico.

No es un bajo que tenga el mercado de un:

Fender Precision 1965
Jazz Bass 1965
Gibson EB-2
Hofner 500/1

Por eso puede ser una pieza relativamente asequible dentro del mundo vintage.Pero los Crucianelli tempranos, originales y completos son bastante más interesantes para un coleccionista que un Cougar modificado.

Y cosas como:golpeador original + pastillas originales + puente original + clavijas originales + acabado original pueden afectar muchísimo al valor.


Vox Escort 

 El bajo italiano que nació de la revolución del rock

A mediados de la década de 1960, cuando la música popular estaba cambiando a una velocidad vertiginosa, Vox necesitaba producir instrumentos a un ritmo que sus propias instalaciones británicas no podían sostener. La solución llegó desde Italia, donde una larga tradición artesanal estaba siendo obligada a adaptarse a los nuevos gustos musicales. De esa transformación nació el Vox Escort Bass, un singular bajo semiacústico fabricado por Crucianelli en Recanati, Italia, y comercializado por Jennings Musical Instruments (JMI), la compañía matriz de Vox.

El Escort Bass representa una pequeña pero fascinante intersección entre dos mundos: la antigua industria italiana del acordeón y la nueva cultura internacional de la guitarra eléctrica. Su historia comienza mucho antes de que apareciera el primer Vox con forma de bajo.






De los acordeones a las guitarras eléctricas

Crucianelli fue una empresa italiana con una larga tradición en la fabricación de acordeones. La casa tenía sus raíces en la industria musical de la región de Las Marcas y producía acordeones desde finales del siglo XIX. Durante décadas, estos instrumentos encontraron sus principales mercados en Europa, pero después de la Segunda Guerra Mundial el panorama comercial comenzó a cambiar.

La prosperidad económica de Estados Unidos, el crecimiento de la clase media y el baby boom crearon un enorme mercado para los instrumentos musicales. El acordeón disfrutó durante unos años de una extraordinaria popularidad, tanto en Europa como en Norteamérica.

Sin embargo, esa edad de oro estaba a punto de terminar.

Durante la segunda mitad de los años cincuenta, el centro de gravedad de la música juvenil se desplazó rápidamente hacia la guitarra eléctrica. Elvis Presley fue uno de los grandes símbolos de esa transformación. Poco después, Buddy Holly and the Crickets consolidaron una formación que se convertiría en un modelo para incontables grupos: guitarra solista, guitarra rítmica, bajo y batería.

Hay que hacer una pequeña precisión histórica: “That'll Be the Day” alcanzó su gran éxito en 1957, no en 1958. El disco se convirtió en uno de los primeros grandes éxitos del rock de la era del sencillo y ayudó a establecer el formato de banda de guitarras que dominaría la música popular durante los años siguientes.

The Shadows en Inglaterra, The Ventures y The Beach Boys en Estados Unidos y, posteriormente, The Beatles, entre muchos otros grupos, demostraron hasta qué punto la guitarra eléctrica se había convertido en el instrumento emblemático de la nueva generación.

Para fabricantes como Crucianelli, aquello suponía un problema existencial. El mercado del acordeón estaba perdiendo terreno y la empresa necesitaba diversificarse. La respuesta fue lógica: si el público quería guitarras, Crucianelli tendría que aprender a fabricarlas.

Crucianelli entra en el mundo de la guitarra

A comienzos de los años sesenta empezaron a aparecer guitarras Crucianelli comercializadas bajo nombres como Elite y Tonemaster. La compañía también comenzó a trabajar como fabricante para terceros, produciendo instrumentos que posteriormente serían vendidos bajo marcas de otros distribuidores.

Esta capacidad de producción resultaría especialmente importante para Vox.

Vox, bajo Jennings Musical Instruments, se había convertido en una de las marcas británicas más reconocibles de la primera mitad de los años sesenta. La empresa tenía una sólida experiencia en guitarras eléctricas de cuerpo macizo, pero la fabricación en grandes cantidades de guitarras semiacústicas de cuerpo delgado era otro asunto.

El momento tampoco podía ser peor —o mejor, desde el punto de vista comercial—. La explosión de la música beat y el fenómeno de The Beatles dispararon la demanda de guitarras y bajos Vox. JMI necesitaba instrumentos y los necesitaba rápidamente.

La industria italiana ofrecía exactamente lo que Vox buscaba: fabricantes con experiencia, costes de producción competitivos y una tradición artesanal que podía adaptarse a la fabricación de instrumentos eléctricos.

Así surgió la colaboración con Crucianelli y Eko, dos fabricantes italianos que producirían diversos instrumentos para Vox. La documentación de la época y los catálogos posteriores identifican al Escort y al Cougar entre los bajos semiacústicos italianos asociados con Crucianelli.

El nacimiento del Vox Escort Bass

El Escort Bass, identificado como V216, era esencialmente la versión para bajo del Vox Challenger. Ambos compartían una arquitectura de cuerpo muy característica: una caja semiacústica thinline, con doble contorno, dos cortes Florentine —es decir, puntiagudos— y dos aberturas en forma de f.

El resultado era un instrumento extraordinariamente elegante para su época.

En lugar de adoptar el aspecto macizo y pesado de muchos bajos eléctricos contemporáneos, el Escort parecía pertenecer al mundo de las guitarras de jazz y las semi-hollow. Su cuerpo delgado y sus líneas simétricas le daban una apariencia sofisticada, mientras que los elementos de Vox aportaban el inevitable carácter futurista de la marca.

El bajo utilizaba una escala corta de 31 pulgadas, una característica que contribuía a que resultara relativamente cómodo de tocar. Incorporaba dos pastillas destinadas a frecuencias de bajo, cada una con su propio control de volumen y tono, además de un selector de tres posiciones. Los primeros ejemplares utilizaron las características pastillas italianas que hoy permiten identificar con bastante precisión la producción Crucianelli.

La documentación de la época describía el instrumento como equipado con:

mástil reforzado y delgado;
alma ajustable;
dos pastillas independientes para bajo;
puente con microajuste;
controles separados de tono y volumen;
placa de dedo ajustable;
mecánicas individuales;
acabado de poliéster de alto brillo.

El catálogo de Vox lo presentaba como un instrumento moderno y técnicamente sofisticado, una descripción muy acorde con la imagen que JMI intentaba proyectar durante la década de 1960.

El característico “bat wing”

Uno de los detalles más interesantes para los coleccionistas actuales es el cambio de diseño del golpeador.

Los primeros Escort Bass fabricados por Crucianelli incorporaban un golpeador laminado de forma que hoy se conoce habitualmente como “bat wing”, o ala de murciélago. Esta pieza se convirtió en uno de los rasgos visuales más distintivos de los primeros ejemplares.

Posteriormente aparecieron versiones con un golpeador de forma más convencional, parecido al estilo “kidney” empleado en algunos instrumentos Gibson.

Estos pequeños cambios son importantes para los coleccionistas porque permiten distinguir diferentes etapas de producción y ayudan a determinar si un ejemplar corresponde a la primera producción italiana de Crucianelli o a instrumentos posteriores.

La propia combinación de golpeador, acabado, herrajes y pastillas puede aportar pistas valiosas sobre el origen del instrumento.

Una producción breve

La relación entre Vox y Crucianelli no duró demasiado.

El Escort fue fabricado por Crucianelli principalmente durante 1964 y 1965, dentro de la primera oleada de instrumentos semiacústicos italianos destinados a Vox. Para 1966, JMI había desplazado una parte importante de su producción italiana hacia Eko, otro fabricante de la región.

Esta transición explica por qué no todos los bajos Vox que comparten una denominación o una apariencia general tienen exactamente la misma construcción.

En el caso de la familia Cougar, por ejemplo, existen ejemplares fabricados por Crucianelli y otros posteriormente fabricados por Eko, con diferencias perceptibles en golpeadores, pastillas y acabados.

El Escort Crucianelli pertenece, por tanto, a una etapa muy concreta de la historia de Vox: aquella breve ventana de tiempo en la que la compañía británica recurrió a los fabricantes italianos para responder a la extraordinaria demanda de instrumentos eléctricos.

Un bajo semiacústico en la era del Beat

El Escort apareció en un momento extraordinario para la música.

En 1964, The Beatles habían desencadenado una auténtica revolución cultural internacional. Las bandas británicas estaban conquistando Estados Unidos y los jóvenes querían instrumentos que se parecieran a los utilizados por sus ídolos.

Vox se encontraba en una posición privilegiada. Sus amplificadores ya eran asociados con el sonido de numerosos grupos británicos y su catálogo de guitarras tenía una estética inconfundible.

Pero esa popularidad también creó un problema: la capacidad de fabricación no era suficiente.

Los registros de los catálogos Vox de 1964 muestran claramente la coexistencia de instrumentos construidos en el Reino Unido y modelos semiacústicos italianos. El catálogo Precision in Sound de 1964, por ejemplo, incluía entre sus instrumentos italianos modelos como el Lynx, el Challenger y el Escort Bass.

El Escort no era, por tanto, una curiosidad aislada. Formaba parte de una estrategia industrial mucho más amplia.

El precio de un Escort en 1964

El precio también ayuda a situar el instrumento dentro de su contexto histórico.

La lista de precios de JMI Vox de septiembre de 1964 situaba el Escort Bass en £57 17s.

Era una cantidad considerable para un instrumento musical en aquella época, lo que refleja que Vox no lo concebía como un bajo barato de iniciación, sino como un producto profesional o semiprofesional dentro de su catálogo.

Al año siguiente, el catálogo estadounidense King of the Beat situaba el Escort Bass en 220 dólares, mientras que el Cougar Bass aparecía a 230 dólares.

Estos precios ayudan a explicar también por qué hoy son instrumentos relativamente buscados: no se fabricaron como modelos masivos de bajo coste, sino como parte de una producción limitada vinculada a una coyuntura comercial muy concreta.

Una electrónica peculiar

Uno de los elementos más interesantes del Escort es su sistema de pastillas.

Las pastillas utilizadas en los bajos Crucianelli de Vox son diferentes de las empleadas en otros instrumentos Vox fabricados en el Reino Unido o en Italia por otros proveedores. La documentación de piezas identifica la pastilla de bajo Crucianelli con el número de pieza Vox 09-1701-0.

La unidad utilizaba dos bobinas alrededor de polos no ajustables y un único imán, con una resistencia típica documentada de aproximadamente 11,7 kΩ.

Para un instrumento de más de seis décadas de antigüedad, conservar las pastillas originales resulta especialmente importante. No solamente forman parte de su valor histórico: también contribuyen de manera decisiva al carácter sonoro que diferencia al Escort de otros bajos semiacústicos de la época.

El Escort frente al Cougar

El Escort suele confundirse con su hermano de catálogo, el Vox Cougar Bass.

Ambos pertenecían a la misma familia de bajos semiacústicos italianos y compartían buena parte de su filosofía constructiva. Sin embargo, existían diferencias visuales y estructurales.

El Escort tenía los característicos dos cortes Florentine puntiagudos, mientras que el Cougar presentaba un diseño diferente, con cortes Venetian más redondeados. El Cougar también utilizaba una escala más corta, de aproximadamente 29¾ pulgadas, frente a las 31 pulgadas del Escort.

La comparación resulta especialmente interesante porque demuestra la variedad de soluciones que Vox estaba explorando en aquel momento. La empresa no tenía todavía una fórmula única para sus bajos: experimentaba con cuerpos semiacústicos, diseños futuristas y diferentes longitudes de escala mientras intentaba encontrar un lugar en el mercado dominado por instrumentos como los Fender y los Gibson.

Una pieza de la historia industrial italiana

La importancia del Vox Escort Bass no reside únicamente en su rareza.

El instrumento documenta un momento de transición dentro de la industria musical italiana. Empresas que habían construido su reputación fabricando acordeones y otros instrumentos tradicionales tuvieron que adaptarse a una nueva realidad comercial dominada por la guitarra eléctrica.

Crucianelli es un ejemplo particularmente ilustrativo. Una compañía con una tradición profundamente vinculada al acordeón terminó produciendo guitarras y bajos eléctricos para una de las marcas más importantes de la revolución del rock británico.

En ese sentido, el Escort es casi un símbolo de la transformación de la industria musical de posguerra: del acordeón a la guitarra eléctrica, de los mercados regionales a una industria internacional y de la fabricación artesanal tradicional a la producción para grandes marcas globales.

El final de una colaboración

La alianza Vox-Crucianelli fue breve, pero dejó una familia de instrumentos muy interesante. Además del Escort Bass, Crucianelli fabricó para Vox modelos como el Lynx, el Challenger y el Cougar, mientras que Eko asumió posteriormente una parte creciente de la producción italiana.

La historia también refleja la rapidez con la que cambió el mercado durante aquellos años. Los instrumentos podían pasar de ser modelos novedosos a quedar superados en cuestión de pocos años.

Para finales de la década, Vox se encontraba ya en un mercado muy diferente. La estética de las guitarras había cambiado, la producción internacional se había reorganizado y las grandes marcas estadounidenses y japonesas estaban transformando nuevamente la competencia.

El Escort, producido durante esa breve ventana de 1964-1965, quedó como testimonio de un momento irrepetible.

El Escort Bass en la actualidad

Hoy, un Vox Escort Bass original de Crucianelli resulta atractivo tanto para los coleccionistas de Vox como para los aficionados a los instrumentos italianos de los años sesenta.

Su interés se debe a varios factores: la producción relativamente corta, la asociación con Vox, su procedencia italiana, la construcción semiacústica, las pastillas específicas y una estética que no se parece demasiado a la de los bajos contemporáneos más conocidos.

Un instrumento que cuenta una historia.

Cuando se observa un Escort con su acabado sunburst, sus dos aberturas en f, sus cortes Florentine y su peculiar golpeador, no se está viendo simplemente un bajo de los años sesenta. Se está viendo el resultado de una cadena de acontecimientos que comienza con la tradición italiana del acordeón, continúa con la crisis de ese mercado, pasa por la explosión de la guitarra eléctrica y termina en la colaboración entre una empresa británica y un fabricante italiano para satisfacer la demanda creada por la revolución del rock.

Por eso el Vox Escort Bass ocupa un lugar especial dentro de la historia de los instrumentos vintage. No alcanzó la fama de un Fender Precision o de un Gibson EB-2, ni se convirtió en un instrumento asociado a una estrella concreta. Su importancia es más discreta, pero quizá por ello más interesante.

Es un superviviente de una época de transición: un bajo italiano construido para una compañía británica, nacido en medio de la explosión de la música beat y fabricado por una empresa que, apenas unos años antes, había encontrado su identidad principalmente en los acordeones.

El Escort Bass demuestra, en definitiva, cómo la industria musical tuvo que reinventarse cuando cambió el sonido de una generación.

Y pocas imágenes resumen mejor esa transformación que la de un antiguo fabricante italiano de acordeones construyendo bajos eléctricos semiacústicos para Vox en pleno apogeo de los Beatles.




Construcción de los Bajos VOX

Que ponga VOX y que esté relacionado con Thomas Organ no significa necesariamente que haya sido fabricado en Estados Unidos.Durante esa época puedes encontrar:

JMI / Inglaterra → instrumentos Vox británicos originales.

EKO / Italia → muchos instrumentos Vox destinados al mercado estadounidense durante la segunda mitad de los 60.

Thomas Organ / EE. UU. → fabricación estadounidense de determinados productos Vox, especialmente amplificadores y otros accesorios/equipos.

El propio Vox Showroom documenta la producción de bajos Vox de la era JMI y Thomas Organ entre 1962 y 1967, incluyendo modelos británicos e italianos. 

 

Por qué se habla tanto de “Thomas Organ Vox”? Porque Thomas Organ terminó haciendo mucho más que distribuir Vox.

Después del acuerdo con Vox, la compañía estadounidense empezó a fabricar productos Vox en EE. UU. A partir de 1965 produjo una importante gama de amplificadores de transistores bajo la marca Vox. Eran visualmente muy similares a los Vox británicos, pero técnicamente podían ser instrumentos completamente diferentes. 

Esto ha creado muchísima confusión entre coleccionistas: “Vox” no garantiza que sea el mismo tipo de instrumento/equipo que un Vox JMI británico.

Valor de mercado 

Depende muchísimo del modelo y, sobre todo, del país de fabricación; año; número de serie; originalidad; acabado; pastillas; electrónica; modificaciones; estado del mástil; puente y afinadores; estuche original.

Un Phantom IV inglés original, por ejemplo, es un objeto bastante más interesante para un coleccionista que un instrumento posterior que simplemente comparta estética Vox.

Y hay una enorme diferencia entre valor histórico, valor de coleccionista y lo que realmente alguien está dispuesto a pagar.