ANATOMIA DE LA MADERA




A pesar de todos los avances recientes en la ciencia de los materiales, la madera sigue siendo el material de construcción elegido para la mayoría de los instrumentos musicales en todo el mundo.

La madera es un material con propiedades elásticas y de resistencia, de ellas dependen de la dirección de la fuerza con respecto a la fibra. 


 Propiedades  de la madera de contrabajo.

Abeto. La madera de abeto es blanca, a veces con un tinte amarillento, ligeramente brillante, conserva su color natural durante mucho tiempo. La albura es ancha, el color no difiere de la parte sana del tronco. La madera es relativamente suave y liviana, y es de gran utilidad para fines de construcción, y especialmente en la industria de la pulpa y el papel. Sus fibras - traqueidas tienen una longitud de unos 3 mm.

Los primeros 5 a 10 años, el abeto crece relativamente lentamente, a la edad de 10 años alcanza una altura de aproximadamente 2 m. Después de 10 años, su crecimiento aumenta significativamente y, en condiciones favorables, es capaz de producir un crecimiento de hasta 70 cm en un año.Si en los primeros años de vida, el abeto va a la zaga del pino en crecimiento, entonces por 30-40 años se pone al día con el pino, y en suelos fértiles se adelanta. El abeto europeo se distingue por su durabilidad, la edad máxima de su vida es de 300 años.

El abeto europeo está extendido en Europa occidental y la URSS. Su frontera noreste es la costa suroeste del Mar Blanco, Kirov, los Urales del Sur. En esta parte de la gama, aparece junto con el abeto siberiano. La frontera sur de la picea europea coincide con la frontera norte de chernozem y corre en la siguiente dirección: al norte de Lvov y Kyiv, a Chernigov, Bryansk, Tula, Ryazan, luego desciende hacia el sur y vuelve a subir hacia el norte hasta Gorky, cruza el Volga. cerca de Kazan, a lo largo de los ríos Kama y Belaya va a los Urales del Sur en 53 ° N. 

La demanda de humedad del suelo y del aire es la razón principal que determina el borde sur de la distribución de los abetos. El abeto europeo es poco exigente al calor, pero no es del todo resistente al frío. A una temperatura de -40 °, sus agujas e incluso los brotes se dañan. También le teme a las heladas matutinas de finales de primavera, que a veces golpean por completo a los brotes jóvenes. Tales heladas son muy peligrosas para los árboles jóvenes, cuyas copas no superan los 4 m, ya que las heladas ocurren solo en la superficie del suelo. El abeto europeo se distingue por una gama muy amplia de variabilidad, está muy cerca del abeto siberiano

La floración en el abeto ocurre a la edad de 15 a 20 años para los árboles que crecen en libertad y de 25 a 30 años para los árboles que crecen en el bosque. Comienza poco después de la brotación, 1 o 2 semanas antes que en el pino.


                                                               


PD: Propiedades medicinales. Desde tiempos inmemoriales, la majestuosa belleza del bosque da salud a las personas, protege de dolencias y salva de heridas, siendo Antimicrobiano;fungicida;antiescorbútico;contrareumático;antiresfriado;analgésicos;calentamiento;hemostático;diurético;fijación;colerético aumentando el flujo de bilis al 46,6% del original, con un aumento en la producción de bilirrubina y desinfectante.


Arce:  La madera de arce permite generar sonidos brillantes y llenos de tonos transparentes medios-altos. Los Sonidos agudos y finos que con el tiempo se asienta y armonizan, es muy resistente.

Densidad: Madera semi pesada, con una densidad aproximada de 700 kg/m3 al 12% de humedad. Dureza: Se trata de una madera semidura con 4,5.
Durabilidad: Moderada. Durable frente a hongos, susceptible al ataque de insectos.

Ébano: Es originaria de la mitad sur del continente africano, más concretamente de países como Gabón, Mozambique, Tanzania, Madagascar, Congo o Zambia

El Ébano es una madera exótica de una densidad muy alta,  Esta madera le añade un toque brillante y dinámico al sonido del instrumento, por su alta densidad, aporta un sonido grave y de mayor volumen, muy deseado para esta parte del instrumento.

Densidad: El ébano es una madera muy densa, en torno a 1.050 kg/m3. Es una de las especies que se hunde en el agua debido a su densidad, mayor que la del agua.
Durabilidad: Es resistente frente al ataque de hongos e insectos. Buen comportamiento frente a la humedad.
Color: color oscuro, casi negro. Estos tonos oscuros los encontramos en el duramen, aunque en alguna ocasión aparecen líneas marrones o grises. Por otro lado, la albura puede tener tonos claros y está claramente delimitada.

Pernambuco:  La madera es de veta fina, recta y uniforme, con poros abiertos de pequeño tamaño. Tiene un peso específico de 0,95-1,1 y su dureza es alta. 
Una de sus principales características, es su elasticidad bastante elevada, tiene gran resistencia a la deformación al ser sometida a determinados esfuerzos. Es esta característica la que hace de ella una madera idónea para la construcción de arcos,


Funciones de las maderas del contrabajo

La calidad de un contrabajo depende de muchos factores: el diseño, la habilidad del lutier, el barniz y el ajuste del instrumento. Sin embargo, uno de los elementos más importantes es la madera. Desde hace más de tres siglos, los grandes constructores de instrumentos han seleccionado cuidadosamente cada pieza de madera por sus propiedades acústicas, su resistencia y su capacidad para transmitir las vibraciones. La elección de una madera u otra influye directamente en el timbre, la proyección y la respuesta del instrumento.

La tapa: abeto, la madera que produce el sonido

La tapa armónica es la parte más importante del contrabajo. Es la superficie que transforma la vibración de las cuerdas en sonido. Tradicionalmente se fabrica con abeto europeo (Picea abies), también conocido como abeto rojo o pícea.

Esta madera posee una combinación excepcional de ligereza y rigidez. Gracias a sus fibras largas y rectas, transmite las vibraciones con gran eficacia y permite que el instrumento produzca un sonido potente, claro y equilibrado.

Los mejores abetos proceden de bosques de montaña de los Alpes, especialmente de Italia, Austria, Alemania, Suiza y los Balcanes. Los árboles crecen lentamente debido al clima frío, formando anillos muy finos y regulares que favorecen una excelente respuesta acústica.

Fondo y aros: el arce, equilibrio entre belleza y resistencia

El fondo y los aros suelen construirse con arce europeo (Acer pseudoplatanus). Esta madera es dura, estable y muy resistente a las deformaciones provocadas por la tensión de las cuerdas.

Además de aportar una gran solidez estructural, el arce refleja las vibraciones generadas por la tapa, contribuyendo a un sonido brillante, definido y con buena proyección.

Una de sus características más apreciadas es el llamado arce flameado, cuya veta ondulada produce dibujos naturales de gran belleza. Por ello, muchos contrabajos antiguos y modernos presentan fondos y aros con espectaculares figuras que aumentan también su valor artístico.

El mástil: estabilidad y resistencia

El mástil suele fabricarse igualmente en arce, ya que debe soportar una tensión que puede superar los cien kilogramos ejercida por las cuerdas.

Su dureza evita deformaciones con el paso del tiempo y proporciona una estructura firme para mantener la afinación y la comodidad durante la interpretación.

El diapasón: ébano, la madera más resistente

El diapasón está sometido a un desgaste continuo por la presión de los dedos y el roce de las cuerdas. Por este motivo se fabrica casi siempre con ébano, una de las maderas más densas y duras del mundo.

El ébano ofrece numerosas ventajas:

Gran resistencia al desgaste.
Superficie muy lisa.
Excelente estabilidad.
Escasa absorción de humedad.
Larga vida útil.

Su color negro intenso también aporta elegancia al instrumento.

Debido a que algunas especies de ébano están protegidas por convenios internacionales, muchos lutieres utilizan hoy alternativas sostenibles o maderas tratadas que ofrecen prestaciones similares.

El puente: arce de alta calidad

El puente transmite las vibraciones de las cuerdas hacia la tapa armónica. Se talla en una sola pieza de arce muy seleccionado.

Su peso y grosor son fundamentales. Un puente demasiado pesado reduce la resonancia, mientras que uno demasiado ligero puede producir un sonido débil o desequilibrado. Por ello, cada puente se ajusta individualmente al instrumento.

El alma y la barra armónica

En el interior del contrabajo existen dos elementos esenciales para su funcionamiento acústico.

El alma es un pequeño cilindro de abeto colocado entre la tapa y el fondo. Aunque parece una pieza sencilla, regula el equilibrio sonoro, mejora la transmisión de las vibraciones y soporta parte de la presión ejercida por el puente.

La barra armónica, también de abeto, está encolada bajo la tapa y distribuye las vibraciones por toda su superficie, aumentando la potencia y la estabilidad estructural.

Otras maderas utilizadas

A lo largo de la historia también se han empleado otras especies según la tradición de cada país o la disponibilidad de materiales.

Entre ellas destacan:

Sauce.
Chopo.
Haya.
Nogal.
Peral.
Cerezo.

Estas maderas modifican el carácter del sonido. Por ejemplo, el sauce suele proporcionar un timbre más cálido y oscuro, mientras que el arce ofrece mayor claridad y proyección.

La importancia del secado

La calidad de una madera no depende únicamente de la especie. El proceso de secado es igualmente decisivo.

Los mejores lutieres dejan secar la madera de forma natural entre cinco y veinte años antes de utilizarla. Durante ese tiempo disminuye la humedad interna, aumenta la estabilidad y mejoran sus propiedades acústicas.

Una madera demasiado húmeda puede deformarse, agrietarse o perder calidad sonora con el paso de los años.

La orientación de la veta

Los constructores seleccionan cuidadosamente la dirección de las fibras de la madera. Las vetas rectas y uniformes permiten una transmisión más eficiente de las vibraciones.

También se busca una densidad homogénea y la ausencia de nudos, resinas o defectos que puedan afectar al sonido.

Tradición y sostenibilidad

En la actualidad, muchos lutieres combinan la tradición con el respeto por el medio ambiente. Cada vez es más frecuente utilizar maderas procedentes de bosques gestionados de forma sostenible y certificadas por organismos internacionales.

Además, la investigación sobre nuevas especies y tratamientos permite mantener una alta calidad acústica sin comprometer la conservación de los recursos forestales.



La madera constituye el alma del contrabajo. El abeto aporta sensibilidad y capacidad de resonancia; el arce proporciona resistencia y equilibrio; el ébano garantiza durabilidad y precisión en el diapasón. La combinación de estas maderas, junto con la experiencia del lutier y un largo proceso de secado, da lugar a un instrumento capaz de ofrecer una enorme riqueza sonora y una larga vida útil. Por ello, la elección de la madera sigue siendo uno de los aspectos más importantes en la construcción de un gran contrabajo.


Origen de dónde se obtiene la madera para construir un contrabajo

La construcción de un contrabajo comienza mucho antes de que el lutier entre en su taller. Todo empieza en los bosques, donde crecen lentamente árboles cuyas características naturales los hacen ideales para la fabricación de instrumentos musicales. No cualquier árbol sirve para construir un contrabajo: solo una pequeña parte de los ejemplares posee la calidad necesaria para transformarse en un instrumento de gran sonoridad.

Los bosques de montaña

Las mejores maderas proceden de bosques situados entre los 800 y los 2.000 metros de altitud, donde el crecimiento de los árboles es lento debido al clima frío. Este crecimiento pausado produce anillos muy finos y regulares en la madera, una característica fundamental para conseguir una buena respuesta acústica.

Los principales países productores son:

Italia (Alpes italianos y valle de Fiemme).
Austria.
Alemania.
Suiza.
Eslovenia.
Bosnia y Herzegovina.
Croacia.
Rumanía.
República Checa.

Estas regiones llevan suministrando madera para instrumentos musicales desde hace más de trescientos años.

El abeto: la madera de la tapa

La tapa armónica del contrabajo se fabrica casi siempre con abeto europeo (Picea abies). Los árboles seleccionados pueden tener entre 150 y 300 años de edad.

Los especialistas buscan ejemplares que hayan crecido rectos, sin ramas bajas y con un tronco uniforme. Solo una pequeña parte del árbol reúne las condiciones necesarias para construir un instrumento de alta calidad.

Después de la tala, el tronco se corta en cuñas siguiendo la dirección natural de la veta. De esta forma se obtiene una madera más estable y con mejores propiedades acústicas.

El famoso bosque del Valle de Fiemme

Uno de los lugares más conocidos es el Valle de Fiemme, en la región italiana del Trentino. Desde el siglo XVII, los lutieres han utilizado el abeto de este valle para fabricar violines, violas, violonchelos y contrabajos.

La tradición cuenta que grandes maestros de la lutería como Antonio Stradivari seleccionaban personalmente árboles de esta zona por la extraordinaria calidad de su madera. Aunque no todos los instrumentos históricos proceden de allí, el valle sigue siendo un referente mundial para la obtención de madera de resonancia.

El arce: fondo, aros y mástil

El arce europeo (Acer pseudoplatanus) también crece en las montañas del centro y sur de Europa.

Los árboles destinados a la lutería suelen tener entre 80 y 150 años. Se buscan troncos con una veta uniforme y, en muchos casos, con el característico dibujo ondulado conocido como arce flameado, muy apreciado tanto por su belleza como por su calidad estructural.

El ébano: una madera tropical

A diferencia del abeto y el arce, el ébano no procede de Europa.

Se obtiene de árboles del género Diospyros, originarios de África y Asia, especialmente de países como Camerún, Gabón, Madagascar, India y Sri Lanka.

Su extraordinaria dureza lo convierte en el material ideal para fabricar diapasones. Debido a la sobreexplotación de algunas especies, hoy su comercio está regulado por acuerdos internacionales y muchos fabricantes emplean únicamente madera procedente de explotaciones controladas o alternativas sostenibles.

La selección de los árboles

Los árboles destinados a la construcción de instrumentos son elegidos por especialistas conocidos como tonewood dealers o proveedores de madera de resonancia.

Estos expertos inspeccionan cada ejemplar teniendo en cuenta aspectos como:

Edad del árbol.
Rectitud del tronco.
Regularidad de los anillos de crecimiento.
Ausencia de nudos.
Baja presencia de resina.
Densidad adecuada.
Dirección de la veta.

Solo un pequeño porcentaje de los árboles de un bosque reúne todas estas condiciones.

El secado de la madera

Una vez cortada, la madera no puede utilizarse inmediatamente.

Las tablas se almacenan durante años en lugares ventilados y protegidos de la lluvia. El secado natural puede durar entre cinco y diez años, e incluso más para instrumentos de alta gama.

Durante este proceso la humedad disminuye lentamente, lo que hace que la madera sea más estable y mejore su capacidad para transmitir las vibraciones.

La importancia de la sostenibilidad

Actualmente, muchos lutieres adquieren madera procedente de bosques gestionados de forma sostenible. Estas explotaciones reforestan las zonas taladas y controlan la cantidad de árboles extraídos para garantizar la conservación del ecosistema.

Además, organismos internacionales regulan el comercio de especies protegidas, especialmente en el caso del ébano y otras maderas tropicales.


La madera de un contrabajo nace en bosques donde los árboles han crecido lentamente durante décadas, e incluso siglos. El abeto de las montañas europeas proporciona una excelente resonancia, el arce aporta resistencia y estabilidad, y el ébano ofrece una superficie duradera para el diapasón. Tras una cuidadosa selección y un largo proceso de secado, estas maderas llegan al taller del lutier, donde se transforman en un instrumento capaz de transmitir la riqueza y profundidad del sonido del contrabajo.